Seguimos contando historias de mujeres implicadas en la gestión de los medios comunitarios. Y en la de Isabel Lema se suma el compromiso en organismos internacionales del tercer sector de la comunicación. Ella ha sido presidenta de la comunitaria coruñesa CUAC FM y actualmente forma parte del consejo asesor de AMARC-Europa (Asociación Mundial de Radios Comunitarias). También es su tesorera.

¿Cómo fueron tus inicios en CUAC FM?

Estaba en una asociación de estudiantes en torno al año 1999. Buscábamos un espacio de difusión a nuestras actividades y poder posicionarnos públicamente, y, como suele ser habitual, los medios convencionales no nos hacían mucho caso. Comenzamos a hacer un programa en Cuac FM con el objetivo de hablar de temáticas que nos interesaban a los jóvenes que participábamos de los movimientos estudiantiles en aquel momento, pero he de decir que el programa evolucionó a lo largo del tiempo y sus contenidos se centraron mucho más en temáticas culturales, medioambientales y sociales. El programa, que se
llamaba “Reacción en Cadena” se hizo bastante conocido. Hubo un hito que hay que mencionar también y que influyó mucho en mi participación en CUAC: en 2002 la Universidad de A Coruña decidió cerrar el espacio donde emitíamos, que era la antigua facultad de económicas, para hacer unas obras y ampliar la biblioteca. Así que la emisora tuvo de dejar sus instalaciones sin que la universidad nos proporcionase una alternativa. Fue un momento muy duro. ¡Estuvimos sin emitir cerca de un año y yo me activé muchísimo, porque habría que recuperar nuestra emisora! Como muchos otros, entramos en CUAC porque nos gustaba mucho la radio, pero una vez dentro vimos las injusticias que se cometían con nosotros así como también las posibilidades del medio y decidí implicarme mucho más en la gestión de la asociación, formando parte de ese comité de urgencia que se creó para recuperar la emisora. Fui presidenta de 2003 a 2006, año en el que me marché fuera de A Coruña a trabajar y no pude continuar tan vinculada a la asociación.

Isabel Lema, de CUAC FM

Isabel Lema, de CUAC FM

¿Cuando te reenganchas? 

Volví a A Coruña en la temporada 2011-20212 y casi lo primero que hice fue retornar a CUAC. Me uní al programa “Alegría” y desde el punto de vista del colectivo, ese año trabajamos muchísimo para elaborar un plan estratégico y mejorar el funcionamiento de las coordinadoras que llevan el día a día de la radio.

¿Y cómo te involucras en AMARC?

En 2014 se celebró un Encuentro Europeo de Medios del Tercer Sector en A Coruña, en el que participaron numerosas radios que forman parte de AMARC- Europa, coincidiendo también con la asamblea anual de la ReMC. Fue una ocasión estupenda para estrechar lazos e identificar intereses comunes con medios europeos muy diversos. He de decir además que desde CUAC ya había estado participando en el Grupo de Trabajo de Lenguas Minoritarias de AMARC-Europa, participé en dos eventos auspiciados entre AMARC y el Parlamento Europeo, y a partir de ese trabajo me propusieron ser miembro de su consejo asesor, en el que además de investigar sobre el papel de los medios comunitarios y las culturas minorizadas, les iba informando del día a día de la situación legal de los medios en España, muy diferente, lamentablemente, a la situación que disfrutan la mayoría de nuestros colegas europeos. Actualmente formo parte del Consejo Directivo de AMARC Europa, en el que desempeño el puesto de tesorera, desde 2016 hasta 2020.

¿Has tenido alguna dificultad por el hecho de ser mujer en el desempeño de tu función? 

Yo diferenciaría entre contexto interno y externo. En lo primero, en Cuac FM no he notado  dificultades, ni barreras ni techos. CUAC es una asociación horizontal, en la que desde mi experiencia, es muy cómodo y agradable participar. El trabajo de cada socio o socia es reconocido por los compañeros, a diferencia de otras organizaciones en las que también he estado y son más clásicas. En ellas, ser mujer tiene una connotación negativa. Respecto a lo segundo, sí es cierto que cuando yo era presidenta, tenía 21 o 22 años, y a la hora de actuar como representante de CUAC en ciertos ámbitos, o ser interlocutora con otros agentes, como la administración pública o la universidad, sí es cierto que te miraban con cierto paternalismo y te ponían dificultades; ninguna insorteable.

¿Cómo se manifiesta el patriarcado en los medios comunitarios?

Los medios comunitarios no están libres de todo micro ni macro machismo. Ninguno. Lo que sí destacaría de los comunitarios respecto a otros medios es que creo que no existen los techos de cristal que si observo en otras instituciones, o incluso en otros medios de comunicación, creo que hay muchas menos situaciones de machismo descubierto. No hay estructuras jerárquicas y no hay un” jefe” varón. Veo más mujeres participando que en los  medios comerciales o públicos.

¿Qué retos quedan en tema de género en los medios comunitarios?

Las radios comunitarias hacen un esfuerzo muy importante para que las mujeres puedan construir su propio discurso y difundirlo a través de los medios de comunicación. Creo que los medios comunitarios somos muy accesibles, pero aun así tenemos que esforzarnos todavía más en  comprender por qué hay colectivos de mujeres que no participan de los medios comunitarios. ¿Qué causas puede haber? Por una parte está la conciliación; por otra, el sesgo percibido: que nos vean como un espacio donde ellas no tienen lugar para participar, como un espacio cerrado “dominado” por otros grupos sociales, donde ellas no se perciban como bienvenidas.

¿Lo mejor de tu labor en la gestión de un medio comunitario?

Actualmente soy miembro de la coordinadora de contenidos y de la coordinadora de estrategia de Cuac FM. Lo mejor es compartir mi tiempo con la gente de la emisora. Es un espacio muy rico y donde haces muchas amistades. Donde tu trabajo, siempre voluntario, es valioso y te sientes realizada.

¿Y lo peor?

Lo peor es tener que pelear y pelear para darte de bruces contra una administración que no quiere escuchar que la ciudadanía quiere comunicar libremente. Hay un sector de medios comunitarios que pedimos licencias sin ánimo de lucro y que, hablemos con quien hablemos o en cualquier momento político, no nos las han concedido. Es frustrante hablar con irlandeses, franceses, italianos, portugueses… todos están en situación mucho mejor que nosotros. Incluso a veces haces autocrítica y te planteas qué estamos haciendo mal; porque tal vez no hemos sabido trazar y mantener una estrategia firme a lo largo del tiempo. En ningún país de nuestro entorno, los medios comunitarios han tenido las cosas fáciles ni les han regalado nada. Lo han peleado y lo han peleado mucho. De ellos aprendemos también.

¿Qué has aprendido tras enmarronarte en un medio comunitario?

He aprendido mucho y estar en un medio comunitario como Cuac FM me ha servido para trabajar en red, que me permite estar en contacto con la realidad de otras comunidades y estados. También se ha servido a nivel profesional. Soy investigadora y profesora en la Universidad de Coruña, y aunque he trabajado en otras empresas públicas y privadas, he de decir que a veces la academia está un poco aislada  de la sociedad. CUAC está conformada por un centenar de personas muy diversas, es una asociación muy plural, que me permite estar en contacto con otra gente, otros colectivos a los que me sería más difícil llegar si no estuviese aquí. He podido desarrollar competencias muy importantes, comunicativas y, sobre todo, la capacidad de liderazgo, de trabajar en equipo, de coordinar proyectos y diseñar estrategias. Una emisora comunitaria es una comunidad de aprendizaje donde puedes experimentar. Eso, en entornos jerárquicos, es mucho más difícil. También he hecho amistades para toda la vida. Se transmite el buen rollo. CUAC es como una segunda familia. He aprendido mucho y me ha aportado mucho.